jueves, 8 de abril de 2010

Cronicas del gran dia!




31 de marzo de 2010

6:00 am: Me levanté con una mezcla de emociones increíble y con una energía, como que iba a conocer a mi princesita en unas pocas horas. Hoy es el gran día! Con un poco de susto en el alma y en el corazón me miraba en el espejo y le había dado gracias a Dios por un embarazo tan hermoso y por lo bien que me había cuidado en esos meses. Repasé la revista Lamaze para ver cada etapa del parto y lo que debía esperar. Al cerrar la revista leí:
“Las últimas semanas antes del nacimiento son algo así como la preparación para un gran baile. La pista está lista, los meses pasados de comer bien, hacer ejercicio y descansar han sentado las bases. Los músicos ya han practicado y están reunidos, y tú y tu bebé han estado preparándose durante meses, aprendiendo los ritmos y los pasos. En el momento justo, cuando todo esté en su lugar, comenzará la danza del parto y del nacimiento, y los dos actores que han estado ensayando durante todas estas semanas se deleitarán en verse las caras mutuamente” The official Lamaze Guide

6:30 am: Aún se ve la luna llena. Hago una oración para que todo salga bien, como lo planeado, como lo soñado. Un poco ansiosa, pero con la ayuda de mi esposo y con el apoyo de mi mamá, salimos para el hospital. Pensé, hoy llega María Carolina, dentro de unas horas la tendré en mis brazos. Como será?, me preguntaba, mientras miraba de reojo la cara de mi esposo guiando, quien me había pedido el Rosario que yo guardaba en la mesa de noche. Sé que también, internamente, él iba haciendo una oración por mí y por la bebé.

7:00 am: Llegamos al Hospital y nos acomodaron en la capilla porque estaban haciendo una remodelación en la sala de espera. Mi esposo bajó a hacer la admisión y nos despedimos por un momento con un beso. Ambos teníamos un poco de ansiedad.

7:30 am: Entré sola al cuarto donde me iban a preparar para inducirme el parto, era muy cómodo, con su televisión y baño privado. No pensé que eso iba a ser así al principio, me imaginaba yo en un camilla esperando a que me dieran los dolores y que luego me pasarían al cuarto. Eso me relajó un poco y la enfermera me recibió con una bolsa de papel para mis pertenencias y una bata para comenzar con el trazado. Me cambié y me pusieron las correas, pensé: "esto lo voy a pasar acostada y no podre caminar ni hacer los ejercicios que aprendí en las clases de parto, bueno pero que remedio" dije para mí.

8:00 am: Llegó la Dra. Carmen Sierra, y comenzamos con un examen en el cual rompí fuente, no tengo que decir ni explicar el dolor increíble que sentí......pero ya esto había comenzado. "Pitosina dosis tal...." dijo la Dra. y me explicó lo que esto provocaría. Luego de una oración que ella hizo se despidió por un momento y me recosté a ver televisión y a escuchar los latidos de mi bebe mientras era inducida (esto porque aun no había dilatado y ya estaba en mi semana 41).

9:00 am: Mi esposo llegó para acompañarme, pero una vez entraba no podía salir, así que le dije que estaba tranquila y que luego de un buen almuerzo se quedara conmigo porque eso iba para largo.


10:00 am: La Dra. me chequea nuevamente, las contracciones ya estaban manteniendo un buen ritmo, pero aún no sentía un dolor que no pudiera manejar. Aún no había dilatado, solo estaba en 2 cms.


12:00 pm: Aún la bebe no ha bajado al canal. La Dra. se preocupa, pero me dice que esperemos dos horas más, porque los latidos de la nena se oían muy bien y estaba respondiendo bien en cada contracción.

1:00 pm: Mi hermana llega a verme y verifica el trazado. Me explica que ve todo bien, así que hay que tener fe de que ella baje. Nos despedimos con un beso, ella desea estar en el parto si es natural, yo también lo deseo.

2:00 pm: Aún con contracciones, ya de de cada 3 minutos, están fuertes pero no pido ningún medicamento para el dolor, quiero estar alerta y sólo pedir la epidural que ya había pagado con antelación......CLARO que sí!!! Mi esposo llega con su ropa estéril puesta, y se acomoda a mi lado. Ya la sensación de orinar era casi continua, así que ni les cuento la odisea de " me orino, me orino" y él corriendo con el papel y la bandeja esa, incomodísima por cierto, para hacer lo propio. JAJAJA.

3:00 pm: DOLOR, chequeo y nada, la nena estaba más arriba que nunca. Así que esto era un indicador de que algo andaba mal. Vueltas de cordón y un fibroma en la matriz que lo más probable por su tamaño impedía que la bebé bajara. De más está decir que pensé “CESÁREA, NO, NO!” No estaba preparada, me había leído todo con relación al parto natural, pero nada de cesárea. Así que no sabía que esperar…

4:00 pm: Se tomó la decisión y me llevan a sala de cirugía para el procedimiento. Ya estaba muy cansada, ya ni podía pensar. Me acostaron en la camilla, me pusieron la anestesia espinal (la cual ni sentí) y comencé a experimentar una sensación de adormecimiento en las piernas (se puede decir que esto es lo más desesperante de este procedimiento). El anestesiólogo se acomodó cerca de mi cabeza y me sobaba la cara diciéndome que iba a estar todo bien y comenzó a contarme lo que había visto en el programa Caso Cerrado hacía unos minutos (no lo podía creer) , claro esto lo hacía para tranquilizar mi ansiedad, porque yo no paraba de preguntar: : Ya?, ya me abrieron? Y la nena?...los tenía locos a todos, yo parecía un loro habla que te habla… y pobre de mi esposo, con su ropa estéril, como cualquier cirujano, se mantuvo afuera hasta que lo llamaran a conocer a la nena. Jincho como un papel y nervioso por ambas…

5:02pm: Escuché su llanto!!!! María Carolina llegó a este mundo con un grito increíble, no hubo que darle una nalgadita, llenó sus pulmones y recibió un aire de vida, papito Dios le acomodó el alma en su pequeño cuerpecito y ese llanto se confundió con el mío de la emoción. Su papá entró y la vio, emocionado le tomó fotos y fotos con una cámara desechable (porque por persona morbosas que han hecho de las suyas en Facebook, no las permiten en el Hospital) y él me preguntaba si me encontraba bien y yo le preguntaba por la nena, que si la había visto, que si estaba bien y que si había respondido bien con lo que le estaban haciendo. Ya María Carolina había hecho de las suyas, orinó hasta al enfermero que la estaba limpiando.


Luego de hacerle las pruebas que le hacen a los bebes recién nacidos, la envuelven como un sorullito, me la enseñan, estaba tan rojita y lo único que veía era sus pelitos doraditos de la cara, no tenía ni cejitas; las enfermeras me decían peso 7lbs con 9oz y midió 20.5", grande, grande! Es bella, decían! y yo allí amarrada en aquella mesa a llanto vivo, loca por tenerla entre mis brazos, pero no podía. Sentía que me habían puesto un bloque en el pecho y apenas podía respirar, pero según pregunté eso era normal y que se me iba a pasar pronto. Se llevaron a la bebé escoltada por su papá y allí mi pobre hermana y mi madre afuera con su teléfono en mano tomaron las respectivas fotos enviándolas instantáneamente a otros familiares.

Yo me quedé por un rato en lo que terminaban conmigo y luego pasé a “Recovery”, me sentía muy bien, pero ansiosa por ver a la chiquita. Por ser cesárea nos mantiene separadas por unas horas, que parecieron más largas que los 9 meses de gestación, pero al final llegó mi recompensa, me la llevaron al cuarto y ahí nos miramos y nos olfateamos por un rato hasta que comenzó a llorar y mis pechos comenzaron a responder a su pedido.

Ya no me siento totalmente separada del mundo, Soy del mundo!, una parte del mapa genético de la procreación predeterminado, una parte de la trayectoria espiritual de la evolución del ser humano. Estoy dejando un pedazo de mí, estoy dejando descendencia. Ya no me salgo de mi vida y escojo otra, tampoco actúo con mi vida en mente egoístamente. Ahora tengo un pedazo de este vasto mundo en mis brazos, un pequeño pedazo del océano y los planetas, un pequeño grupo de células perfectas trabajando en armonía que se han convertido en pequeños deditos, en un corazoncito que late, en un milagro de respiraciones y sueños… Esta niña es nuestro gran amor…María Carolina bienvenida al mundo, llegaste para ser feliz, te amamos….

Mamá y papá.